Nuestro plan inicial para el domingo consistía en pasar el día en el parque nacional de Wicklow, que ocupa gran parte del condado del mismo nombre, y especialmente la zona de Glendalough. Aunque nuestro plan se vio un tanto alterado, como veréis. Nos levantamos a las 8:15 para desayunar a las nueve, tal como habíamos dicho la noche anterior a nuestro anfitrión. Ya que no os lo había dicho, nuestra habitación era enorme; tenía una cama de matrimonio, dos individuales y espacio libre como para poner una pista de tenis. Vale, tal vez no tanto, pero una de tenis de mesa yo creo que sí habría cabido, con espacio para los jugadores y todo. Las cosas funcionaban, el señor era majo... mira, vamos a desayunar y decidimos si nos quedamos una noche más. El desayuno acabó de convencernos. El mejor que habíamos tomado en un alojamiento y tal vez en todo el viaje. Así que preguntamos si podíamos quedarnos otra noche; sí, pero teníamos que cambiarnos de habitación, porque llegaba una familia que ...