Ir al contenido principal

08/04 Hacia la isla esmeralda

Irlanda es uno de los pocos países europeos que me faltaban por visitar; ahora ya puedo marcarlo en mi mapa. Este año le he puesto los cuernos a Tereixa (que, de todo modos, está preparándose para correr la maratón de Madrid) y me he venido a Irlanda con Ester. Como ella ha estado aqui ya unas cuantas veces, tengo guía.

Supongo que los aficionados al rugby habréis identificado el título del blog. La selección irlandesa de rugby representa a toda la isla, no solo a la república de Irlanda. Así que en sus partidos no usan el himno nacional irlandés, sino una canción llamada Ireland's Call que me parece el himno más bonito de todos los que se usan en el Seis Naciones. Por si no lo conocéis:


Hoy hemos salido de Madrid a media tarde. Ester es tan aficionada a madrugar como yo (o menos; hasta tiene turno de tarde para trabajar), así que hemos cogido un horario adecuado para nosotros.

Nuestro vuelo hacía escala en Amsterdam, lo que ha dado a Ester un objetivo: pisar la pista del aeropuerto para poder decir que había estado en Holanda (al parecer, la terminal del aeropuerto no cuenta por ser zona internacional; estas cosas se hacen bien o no se hacen). Objetivo cumplido: a nuestro segundo avión nos han llevado con autobús y hemos tenido que andar un poco por las pistas.

Pero antes de eso hemos ido a una tienda a comprar algunas cosas que necesitaba. También vendían artículos de regalo.

- Ester, ¿te has fijado alguna vez en las zapatillas que tengo para ir por casa, que parecen zuecos? Me las compro aquí. Como vengo bastante por Holanda, cuando se desgastan mucho me compro otro par aquí en el aeropuerto.
- Ah, sí. Las tuyas son como esas rojas.
- Sí, aunque las mías son amarillas y llevan unos molinos.
- Las tuyas son rojas.
- No jodas.

En fin, he comprado las cosas que necesitaba y hemos ido hacia el embarque. Por el camino he visto el SMS que me habían mandado por el pago con tarjeta.

- Ester, vamos a jugar a la abnegada esposa.
- ¿? ¿Qué es eso?
- Imagina que estamos casados y lees esto en el extracto de mi tarjeta.

"Se ha aceptado un pago de xx EUR en WORLD OF DELIGHT con su tarjeta número..."

- Hoy duermes en el sofá.

En fin, hemos llegado a Dublín sin más problemas, salvo mi empanada geográfica (creía que Dublin estaba al norte de Amsterdam, cuando realmente está al oeste). Y nos hemos venido al hotel. Que resulta ser un aparthotel. Con sofá.

- Tú hoy duermes ahí.
- Jooooo...

Lo que también tiene es un montón de pubs cerca y hoy era sábado por la noche. No nos iremos a dormir sin echar una cervecita. Así que hemos ido al más cercano, que ha resultado ser un sitio muy agradable.

- ¿Qué va a ser?
- Ponme una ale rubia.
- A mí me parece que esa rubia Ya es bastante guapa, no sé para qué quieres que te ponga otra.
- ¿Ves por qué me gusta venir a Irlanda?

Bueno, la rubia se ha pedido una Coca-Cola, nos hemos bebido lo nuestro y ya a dormir, que mañana queremos levantarnos pronto. Buenas noches.

Comentarios

Entradas populares de este blog

15/04 Aran y Moher

Nuestro plan para hoy consistía en coger un ferry e ir a pasar el día a las islas Aran, un archipiélago a la salida de la bahía de Galway. Teníamos los billetes ya cogidos desde Madrid para evitar problemas. Pero no habíamos contado con uno: de Galway a Doolin, donde cogeriamos el ferry, hay unos 75 km, pero todo carretera de quinta categoría. Nuestro TomTom y Google estaban de acuerdo en que necesitábamos hora y media para llegar. Teniendo en cuenta que debíamos llegar veinte minutos antes de la salida del ferry, eso significaba salir poco después de las ocho, la hora a la que empezaban a servir el desayuno. Iba a ir todo un poco justo. Esta vez sí que nos hemos levantado cuando ha sonado el despertador, a las siete menos cinco. Bueno, que ha sonado lo sabia yo; Ester estaba totalmente frita. De hecho, se acaba de enterar de que ha sonado el despertador porque está mirando por encima de mi hombro lo que escribo. Se creía que se había despertado ella solita. En fin, después de vest...

16/04 Glendalough y Kilkenny

Nuestro plan inicial para el domingo consistía en pasar el día en el parque nacional de Wicklow, que ocupa gran parte del condado del mismo nombre, y especialmente la zona de Glendalough. Aunque nuestro plan se vio un tanto alterado, como veréis. Nos levantamos a las 8:15 para desayunar a las nueve, tal como habíamos dicho la noche anterior a nuestro anfitrión. Ya que no os lo había dicho, nuestra habitación era enorme; tenía una cama de matrimonio, dos individuales y espacio libre como para poner una pista de tenis. Vale, tal vez no tanto, pero una de tenis de mesa yo creo que sí habría cabido, con espacio para los jugadores y todo. Las cosas funcionaban, el señor era majo... mira, vamos a desayunar y decidimos si nos quedamos una noche más. El desayuno acabó de convencernos. El mejor que habíamos tomado en un alojamiento y tal vez en todo el viaje. Así que preguntamos si podíamos quedarnos otra noche; sí, pero teníamos que cambiarnos de habitación, porque llegaba una familia que ...

10/04 Ida y vuelta a la cárcel

Pues sí, nuestro día de hoy ha consistido en que hemos ido a la cárcel y vuelto a casa. Aunque la vuelta ha sido bastante historiada. En fin, vayamos por partes. A Ester le apetecía ir a Kilmainham Gaol, la antigua cárcel de Dublín. Y yo hago lo que diga mi guía (aún no me he arrepentido de ello). De modo que sacó entradas para ir hoy a las 9:45. Kilmainham está bastante lejos del centro, así que hemos tenido que levantarnos a una hora innoble. Las siete o una cosa de esas. La idea era ir con tiempo para desayunar en el hotel y luego coger dos autobuses para llegar a la cárcel a las 9:30, la hora que marcaban nuestras entradas. Nos hemos arrepentido del plan en cuanto ha sonado el maldito despertador, pero bueno, ya no había remedio. El desayuno del hotel, que no llevábamos incluido, está bien, aunque preferimos desayunar fuera. Lo que pasa es que así ahorrábamos un poco de tiempo. Nuestro primer autobús paraba al lado del hotel. En Dublín, para pagar, le dices al conductor...